“Cuando voy a Rosario, me cuesta seguirle el ritmo a la ciudad”. Así culminaba la charla con Sebastián Arregui, quien hace siete años eligió la costa atlántica para dialogar mejor con su tranquilidad. Primero fue Chapadmalal y luego Miramar.
En ese viaje de nuevas experiencias, también dejó atrás la distorsión para componer con una guitarra acústica en el sillón de su casa. Sin pensarlo, acumuló diez canciones que terminaron en “Te Lo Juro Por Metallica”, su debut solista y carta de presentación.
Rosario es el lugar donde nació, se crió y creció al ritmo de la música Sebastián Arregui. Para ser más específicos, el punk rock fue el estilo que lo sedujo siendo adolescente, entre otras propuestas.
Primero fue cantar, después probar la guitarra. A partir de allí, formó School Bus y Regular, además de tocar años después en Malones. Se forjó entre el público y pasó a ser parte de la escena activa en la ciudad.
Pero el pulso de esa vida tomó una pausa, y hoy es Billie Alone quien, en soledad, deja su voz y el corazón abierto frente al mar.
¿Por qué decidiste dejar Rosario, y vivir en la costa?
Primero vine de vacaciones con mi novia, nos gustó mucho el lugar y ella me planteó vivir en Chapadmalal cuando Rosario estaba medio viciada. Y yo ya estaba en la búsqueda de escaparme del quilombo.
Si bien extraño la ciudad, mi familia y mis amigos, cada vez que voy para allá me doy cuenta que me gusta más la tranquilidad. La vorágine de la gran ciudad es sólo para un par de días.
¿Cómo llegas al punk rock?
Siendo adolescente, teniendo unos 13 años, un amigo me invitó a cantar en su banda. Ya venía de escuchar 2 Minutos y Green Day por mi primo, pero esa fue la primera experiencia como cantante. Después, otro amigo me enseñó a tocar la guitarra y ahí lo sumé a la voz.
Como todos, al principio empecé con covers, después compuse mi primera canción, la segunda; y después te das cuenta que para llenar los espacios no cantas cualquier cosa, te das cuenta que podes desahogarte, escribir sobre cuestiones que te joden, te incomodan, como el amor o el desamor. Ahí empecé a prestarle más atención a las letras.
Después de School Bus, Regular y Malones, pasaste al formato solista y acústico. ¿Cómo se dio esa nueva faceta?
Estando acá y siendo que nunca contacté gente para tocar, no le seguí el rastro a eso de tener una banda. Empecé a componer canciones en un formato solista y acústico, algo que no había hecho nunca, y me gustó la experiencia.
Además, un amigo me prestó el capotraste para la guitarra y eso me dio un aporte para nuevas melodías. Empecé a maquetarlas en el celular con notas de voz, y cuando me dí cuenta tenía diez canciones.
Mi familia y mis amigos las escucharon y me dijeron que las suba a Spotify así las podían tener a mano.

TE LO JURO POR METALLICA
“Me contacté con un estudio de acá (Atípica), fui y las grabé, netamente para darme un gusto. Nunca lo pensé como una carrera solista o algo que se le parezca, nunca estuvo en mis planes”, dice Sebastián, quien además se sorprendió de los números que arrojó Spotify.
“Hace cuatro meses que las subí, y si bien no es mucho al lado de cualquier otro artista, es mucho más de lo que yo esperaba. Hay canciones que tienen más de mil reproducciones y eso es un montonazo para mí”.
“Tienen el ABC de las canciones punk pop, los rasgueos, siguen teniendo la impronta de donde uno viene, super crudas, consciente de lo que estaba haciendo”, agrega Arregui, quien toma las cosas de la forma más natural posible, sin presiones y sin pautarse tiempos, como la publicación de sus canciones acústicas. De la misma manera apareció el alias para presentar el proyecto en las plataformas digitales.
“Billie Alone salió de casualidad luego de meter una canción en el compilado Nº 2 de Crime” de Rosario”. No tenía pensado participar pero el dueño del sello escuchó la canción “Pretérito Perfecto” y la sumó, además de agregarle él mismo el nombre del artista: Billie Alone.
El disco parece la propuesta de alguien que quiere mostrar esa intimidad de la pieza o el hogar, de la manera más orgánica. ¿Buscaste eso?
Fue un poco la idea cuando fui a grabar. En el estudio pude haber grabado arreglos de guitarra o llamar a alguien para que grabe teclados pero a la hora de tocarlo ¿quién lo iba a hacer?
Dije, vamos a hacer algo lo más parecido a lo que hice en el sillón de mi casa, y si algún día surgía tocarlas en vivo, lo pueda hacer.
¿Por qué lo “Juras por Metallica”?
El nombre surge de un trabajo que tenía en una distribuidora de Rosario. Todas las mañanas venía un flaco muy simpático, era chistoso, y tiraba frases. Un par de veces la dijo y a mí me causaba mucha gracia. A partir de ahí se me pegó y me acompaña siempre. Por eso la elegí para el disco. También quería cortar con esa cuestión más profunda que tienen las canciones, que van entre el amor y el desamor.
¿Te imaginás en un tiempo ampliando la propuesta con nuevos músicos?
Si, claro. Si hoy lo estoy haciendo de esta manera, no es tanto por elección sino por una cuestión contrafáctica, pero estoy abierto a hacerlo tanto en la cuestión acústica como en un formato de banda, de hecho tengo maquetadas unas diez canciones pensadas para un clásico trío. Lo que si no tengo es apuro, ahora estoy disfrutando de estas canciones y del lugar, todavía estoy acomodándome a conocer más en profundidad a la ciudad, a cómo late, cómo es su gente.


DEL RÍO PARANÁ A LA PLAYA POMOL
Tener tan cerca al mar es de las cosas que más le gusta a Sebastián Arregui, por eso elige andar a pie o en bicicleta. “Disfruto mucho de caminar unas cuadras y estar en la playa”. “Me gusta la ciudad, el ritmo que tiene”, sostiene quien eligió la imagen del muelle ubicado en Costanera y 37 para la portada de su disco solista. “Vivo muy cerca, voy muy seguido, y quería poner algo que también sea acorde al momento que estoy viviendo, y donde las grabé”.
Pero si hay algo que extraña Arregui de su Rosario natal “es esa apertura cultural que tiene, es tremenda”. En este sentido, también da su impresión sobre la escena cultural local: “Artistas hay, lo que no veo son lugares para tocar. Apenas vine a Miramar, Ramón Bar estaba super activo, vi bandas locales y nacionales como Cadena Perpetua, Mala Hostia, pero hoy veo pocos espacios”.
“Ojalá pueda armarse algo más grande en el que pueda estar presente y ser parte. Me gustaría hacer lo mismo que en Rosario, ser parte, involucrarme, pero siendo respetuoso de los tiempos y consciente de que uno está llegando todavía. No voy a presionar para que me den un lugar, si me abren la puerta, paso”.
Ya lo viviste en Rosario ¿Extrañas el rodaje que podes tener dentro de una banda?
Si. Sigue siendo lo que más me gusta, y por más que hoy no lo esté haciendo, tengo claro que es lo que más me gusta. Apenas me mudé estaba más entusiasmado en eso de buscar, contactar a gente para ver si existía esa posibilidad.
Después, me calmé y comencé a vivir más. Pero si bien hoy lo tengo en un segundo plano, las guitarras están ahí, las sigo tocando, y cada vez que surge algo, lo maqueto y lo grabo. Me gustaría poder hacer algo de ese tipo, sucederá cuando tenga que ser.
Ahora que ya pasaron siete años en la costa, ¿Te imaginás viviendo en otro lado?
Con mi novia somos bastante inquietos pero ahora hay algo con la conexión con el mar. Me encanta ir a la playa, estar en la costa, caminar, ir con el perro me resulta un planazo.
Por un largo rato voy a estar acá. Siento que recién estoy arrancando y que tengo mucho por hacer.
Podés ver el debut de Billie Alone en Miramar, el próximo 2 de agosto junto a The Rubbers en Camilo Bar.

Escuchá «Te Lo Juro por Metallica» de Billie Alone en Spotify:
