Canciones: ”Estrella Galicia”, “Alemania”, “Le petite Mort”, “Africa”, “Te en Londres”, “Italia”, “I love you Shangai”, “Saigon”, “Tus tripas”, “Nessy”, “Michigan”, “Eiffel”, “Rosario”.
Grassamundi es el segundo álbum de estudio de Grassa, un álbum diferente donde se puede ver el afán de sus integrantes por jugar, crear y construir la identidad de esta banda formada por un crisol de músicos con trayectorias sólidas y personalidades bien marcadas. A pesar de que vienen de diversos caminos y de distintas escuelas musicales, se puede ver un objetivo colectivo en su horizonte, un código musical que manejan y comparten dentro de tanta pluralidad.
Grassa es una banda nacida en la ciudad de Rosario en el verano del 2018/2019. En sus comienzos eran cuatro integrantes hasta que se sumó Coty Bay con toda su chispa. Su primer disco es Muzzarella, donde las voces funcionan como instrumentos, separándose de Grassamundi donde las letras cobran más peso, con una carga poética marcada y un mensaje que apunta al presente: hay crítica a la sociedad, a la política y una lectura aguda del entorno.
Grassamundi es un viaje literal y sonoro. No sólo por los títulos geográficos de sus canciones, sino porque suena a desplazamiento, a tránsito, a choque de paisajes: va de Molotov a Sonic Youth sin escalas, cruzando distorsiones, oscuridades y luces que mutan. Hay algo de ritual, algo de caos, algo de rave nocturna y post- punk de laboratorio.
Si hubiera que resumir el disco en palabras, elegiría estas: rock, post-punk, electrónica, oscuridad, cosmopolitismo, sofistificación, potencia, versatilidad y actitud.
Grassa está integrada por Constanza Bay (voz y coros), Gabriel Turin (guitarras, sintes, voces y coros), Federico Pelozzi (batería y percusiones), Hernán Manavella (guitarras y sintes), Rober Diz (bajo).
El material cuenta con la colaboración de Julián Vera en el solo de teclado de “Italia y Eiffel”, Sam Almeida en la guitarra de “Tus Tripas”, Gonzalo Gamboa en los coros de “Nessy” y Emiliano Bacolla con la flauta en “Rosario”, entre otros.
Mis tres temas preferidos del disco son:
“Rosario”: Canción que cierra el disco, y que, sin embargo, fue el primer tema que salió a la luz. Político, tajante, crudo y divertido.
“Italia”: Melancólica y cinematográfica, baja las revoluciones sin perder profundidad. Entre teclados envolventes y una melodía que roza lo nostálgico, el tema suena a postal antigua, a película de amor a medio borrar. Una pausa necesaria antes del final del viaje.
“Tus tripas”: Con un título visceral y sugerente, cuenta con la colaboración de Sam Almeida en guitarra que ofrece un sonido más crudo, oscuro y experimental. Es tensión y carne viva, con voces que rozan lo confesional y rabioso. Un paisaje oscuro y a su vez hipnótico.
Grassamundi confirma que Grassa no vino a repetir fórmulas. Con este disco, la banda rosarina pisa fuerte, se expande y deja en claro que su búsqueda artística va en serio, sin perder la capacidad de juego.
