Indio y Skay. Racing 98
Desde el INAMU, Bernabé Cantlón recuerda al Indio y la gesta de Patricio Rey como los maestros de la autogestión.

*Escribe Bernabé “Buco” Cantlón. Presidente del Instituto Nacional de la Música

Hubo un tiempo en que la música en Argentina tenía un único peaje. Si un artista quería que sus canciones se escucharan, debía entregar su catálogo, su estética y, muchas veces, su libertad a los despachos de las multinacionales discográficas. Las reglas del juego estaban escritas por otros. Pero entonces, a contramano de la época, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota demostraron que existía otra ruta. Una ruta propia, salvaje y profundamente digna.

El Indio Solari no solo construyó una obra descomunal del rock local; junto a la Negra Poly y Skay Beilinson, diseñó el plano de la autogestión. Nos enseñó a los músicos independientes que se podía llenar estadios sin transar con corporaciones, que el arte no se negocia y que la libertad es el único territorio que un creador debe defender con uñas y dientes. Nos guió a entender que una carrera libre no era una utopía, sino una decisión.

Hoy, el enemigo ha cambiado de uniforme. Las viejas discográficas le cedieron el control a las plataformas digitales globales. Volvimos a un escenario donde el músico independiente arriesga su capital para que un algoritmo extranjero decida si se escucha o no su canción, cobrando centavos de dólar a través de intermediarios opacos.

En este nuevo tablero, la independencia corre el riesgo de asfixiarse. Y es ahí donde la figura del Indio vuelve a agigantarse, no desde el bronce del mito, sino desde la acción concreta.

Skay y el Indio en Racing (1998). Desde la autogestión lograron llenar estadios. Foto: Rocambole.

Su explícito respaldo a la Agregadora de Música Argentina (AMA) —la plataforma de distribución pública y gratuita impulsada por el INAMU— es el ejemplo definitivo de su grandeza y su coherencia. El Indio no se queda en el recuerdo de las viejas batallas analógicas; entiende perfectamente que la soberanía hoy se disputa en el terreno digital.

Al bancar a AMA, el Indio no está apoyando una simple herramienta técnica: está bendiciendo una trinchera cultural.

Que el artista más convocante de la historia del país ponga el cuerpo para defender una distribuidora nacional y sin fines de lucro es un mensaje directo para las nuevas generaciones. Es el maestro de la autogestión diciéndole al pibe que produce en su pieza: “Tu música es tuya”.

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