Los Citricos 2026. Miramar
La banda de punk rock alternativo saldrá de Miramar para tocar en La Plata, Quilmes y Berazategui.

El próximo fin de semana (9, 10 y 11 de octubre), Los Cítricos realizarán una nueva minigira que los llevará por La Plata, Quilmes y Berazategui.

Será su cuarta salida en cinco años y uno de los momentos destacados para una de las bandas más representativas del rock de Miramar. En esta oportunidad, aprovecharán el recorrido para presentar en vivo las canciones de su último EP, Ácidos.

Antes de partir, conversamos con Lautaro Sequeira, cantante y guitarrista del grupo, sobre la importancia de estos viajes, y el crecimiento de la escena musical miramarense, tanto en calidad como en convocatoria.

A partir de 2022, y a tres años de haber iniciado la banda, Los Cítricos destacaron un ítem dentro de su agenda: el de viajar al menos una vez al año a más de 400 km de Miramar. 

A pocos días de realizar el cuarto viaje que incluirá tres fechas, Lautaro Sequeira, voz y guitarra de la banda, cuenta en diálogo con Revista Paratextos que este tipo de experiencias representan una gran motivación para salir en busca de nuevos escenarios y propuestas.

Durante esos tres días, conocerán personas, lugares, y compartirán escenario con nuevas bandas, intercambiando experiencias más allá de las distancias.

Viajando a ver bandas del underground

La historia de estas salidas comenzó en 2022. Por entonces, los contactos que Lautaro Sequeira había conservado de su etapa viviendo en La Plata permitieron cerrar una primera fecha en esa ciudad. El contexto terminó convirtiendo aquella experiencia en algo todavía más especial: el show se realizó un día antes de la final del Mundial de Qatar.

Al año siguiente llegó el segundo viaje, esta vez durante el mes de julio y con la formación integrada por Toto en bajo, Corcho en batería y Lautaro en voz y guitarra. Fue nuevamente una única fecha, pero sirvió para consolidar una dinámica que empezaba a repetirse.

El tercer viaje llegó un año después y tuvo como novedad la incorporación de una segunda fecha. Con Pichu, actual bajista de la banda, Los Cítricos tocaron en Glew y Berazategui, de la mano de Inadaptadoss y 20 Murciélagos, dos bandas con las que posteriormente también pudieron compartir escenario en el skatepark de Miramar.

Ahora llegará el cuarto viaje y, por primera vez, serán tres las presentaciones consecutivas.

Laucha Sequeira y Los Cítricos en el skatepark de Miramar. Foto: @nic.rbf.

Para Lautaro, salir de Miramar representa mucho más que la posibilidad de sumar fechas: “Viajar es una motivación muy grande, algo que nos encanta porque se trata de ir a lo nuevo: público, lugares y bandas con las que todavía no compartimos escenario. Es una experiencia muy enriquecedora para salir de la zona de confort”.

Pero detrás de cada viaje también existe una dificultad concreta: solventarlo. Lautaro la define como “la más complicada” y explica que, para poder realizar estas fechas, la banda debe organizarse con anticipación: “De antemano, sabemos que para estas fechas tuvimos que ahorrar, además de organizarnos con nuestros trabajos. Más allá de eso, la motivación es un motor para que podamos hacerlo con la mejor predisposición”.

La experiencia de aquellas primeras salidas terminó convirtiéndose en un impulso para repetirlas. “Es un impulso permanente porque creemos que son experiencias fundamentales para una banda”, sostiene Lautaro.

Más ácidos que nunca

Los Cítricos saldrán de gira en un gran momento, según sostiene Lautaro, más conocido como Laucha. En mayo de este año, lanzaron “Ácidos”, un EP de seis temas donde condensan denuncia, sentires y pesares a través de bases punk rock, y arreglos que juegan con el rock alternativo. 

“Si bien lo grabamos con la misma gente, no fue en el mismo estudio. Se pudo lograr otro sonido a partir de la técnica. El anterior (“Inflamables”) pudo haber sido más rudimentario. Además, como banda, estamos más consolidados, nos conocemos más y creo que los temas salieron de manera más fluida”.

“Perro Loco va silbando por la calles un rock and roll”

El universo musical de Los Cítricos no se agota en los géneros que habitualmente se utilizan para definirlos. Para quienes todavía no los vieron en vivo, una parte importante de la experiencia está precisamente sobre el escenario: shows cargados de energía, despojo y sin demasiados prejuicios.

Esa comunión puede expresarse a través del pogo, pero también transformarse en baile y ritual. Un ejemplo es “Perro Loco”, canción incluida en Ácidos y convertida actualmente en uno de los temas de batalla a la hora del vivo.

“Perro Loco” tiene, además, una relación directa con aquellos primeros viajes. “La canción nació en ese primer viaje a La Plata. Perro Loco es la persona que nos alojó en su casa, lo conozco hace más de 20 años. Y Toto, el bajista de aquel entonces, quiso retratar y contar en una canción la experiencia de haber vivido unos días ahí, de haber tocado y de haber disfrutado al otro día la victoria de Argentina contra Francia en el Mundial de Qatar. Es una canción que queremos un montón”.

Así, uno de los temas que hoy forma parte del repertorio de Los Cítricos nació precisamente de aquello que la banda busca cada vez que emprende un viaje: conocer personas, compartir escenarios y transformar experiencias en canciones.

Una escena local que vuelve a encontrarse

Lautaro lleva más de diez años viviendo en Miramar y ha sido parte de una escena musical local atravesada por diferentes momentos, con períodos de crecimiento, bajones y transformaciones.

Durante la primera edición del festival Linda Vista Suena, Los Cítricos fueron parte de esa nueva etapa. Desde el escenario, Lautaro se encargó de destacar la “hermosa comunidad de artistas y músicos” que se había conformado.

Al hablar de la actualidad del rock local, el músico reconoce una historia que viene de varios años atrás y señala que Miramar produjo artistas de gran nivel desde los tiempos de Ramón Bar.

Pero también encuentra una diferencia en el presente. Para Lautaro, la apertura de la sala Linda Vista y los encuentros que comenzaron allí, primero a través de zapadas y posteriormente con los festivales, permitieron generar una mayor cercanía entre los músicos.

“La escena local hace un tiempo que ya viene dando artistas de un gran nivel, desde los tiempos de Ramón Bar. Lo que ocurre ahora es que, a partir de la apertura de la sala Linda Vista con esos encuentros que fueron zapadas, y ahora con los festivales, se armó una gran camaradería, con un mejor ida y vuelta”.

Esa dinámica, sostiene, también puede verse en la respuesta de los propios músicos: “En cada festival, por más que tu banda no toque, los músicos se acercan a apoyar sin ser eso algo forzado. Lo que se generó es beneficioso y gratificante”.

Para Lautaro, ese movimiento contribuye a mantener activa la escena y genera un círculo que involucra tanto a quienes están arriba del escenario como a quienes se acercan a escuchar: “Esto hace que la escena local esté más viva, con un gran nivel de artistas pero también con un público que sabés que va a estar generando mayor motivación”.

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