Luego de tres años, WRRN lanzó uno de los discos más esperados de la escena independiente bajo el sello emocional, shoegaze y post hardcore que siempre los caracterizó.
Degradarse muestra nuevamente al grupo en una constante búsqueda genuina, argumentando en canciones la naturalidad con la que crearon comunidad y un público fiel que no paró de crecer desde la salida de ¿Qué se siente estar mejor? (2023).
Antes de presentarlo el 8 de noviembre en Uniclub, hablamos con el cantante y guitarrista Gonzalo Morales sobre la evolución musical tras una década de historia, y cómo una sola palabra puede definir un contexto personal, social y cultural.
¿Cómo fue el proceso de composición de Degradarse?
Fue un proceso intenso pero al mismo tiempo súper dinámico, que nos permitió plasmar en seis meses nueve de las diez canciones que quedaron grabadas. Nunca habíamos encarado la composición de un álbum de esta manera, pero todo se fue dando de forma muy orgánica y estamos muy contentos con el resultado y con la salida del disco.
Esperamos que Degradarse les guste tanto como a nosotros. El proceso de composición y producción fue bastante intenso y terminamos un poco agotados, pero muy felices.
¿Qué significa el título del disco para ustedes? ¿Y cómo lo eligieron?
Creo que es una idea que atraviesa todas las canciones y, al mismo tiempo, refleja el contexto socioeconómico actual que estamos viviendo. Nos pareció un título acorde al disco, una sola palabra que pudiera englobar todo lo que queríamos transmitir.
¿Buscaste nuevas sensaciones con las letras respecto al anterior disco?
El disco atraviesa distintos tópicos, desde la explotación laboral, la vorágine de la rutina y la incertidumbre económica, hasta aquellas cosas pequeñas pero poderosas que funcionan como sostén: los afectos, tener presentes a quienes quizá ya no están o la vulnerabilidad que implica volver a sentir tanto cariño por alguien.
La última canción (“Aunque Digas Que No”) busca cerrar el álbum con una mirada positiva. No queremos ser una banda que esté todo el tiempo haciendo hincapié en lo negativo. Sabemos que estamos atravesando un momento muy difícil y nos gustaría que nuestra música funcionara como una especie de sostén, un bálsamo tanto para nosotros como para quienes nos escuchan; acompañarlos y sentirnos, a la vez, acompañados.
Si leés los nombres de corrido de las canciones, forman un poema o un párrafo, parecido a lo que ocurría con ¿Qué Se Siente Estar Mejor?. ¿Cuál es el mensaje que les gustaría que dejara Degradarse para la posteridad?
Es un juego que me gusta hacer. Si bien muchas de las canciones ya tenían un nombre antes de definir el orden del disco, a último momento modifiqué algunas palabras o el orden de ciertos temas para que se generara una línea narrativa al leer los títulos de corrido, algo que también hice con el álbum anterior.
Me pareció un detalle lindo para quienes prestan atención a los títulos y al orden de las canciones. En cuanto a la posteridad, me gustaría que Degradarse quede como una foto del momento que estamos atravesando y del contexto en el que compusimos y produjimos estas canciones.
Con este disco, y sabiendo que siempre están en la búsqueda personal dentro de un estilo, ¿alcanzaron el sonido ideal? ¿Cómo creen que se dio esto desde sus inicios con La Llegada De Todo y El Lugar De Siempre?
Creo que a lo largo de estos años fuimos definiendo el sonido característico de la banda. Al tener tan poco tiempo para componer este disco, no hubo demasiado lugar para pensar las canciones de más, simplemente fueron surgiendo de la forma más orgánica y sincera posible.
A diferencia del álbum anterior, no buscamos dialogar tanto con otros géneros, sino hacer lo más genuino posible, respetando nuestra propia historia y tratando de escribir las mejores canciones que pudiéramos con la experiencia que fuimos acumulando durante todos estos años.
Sentimos que es el material que mejor suena de la banda hasta ahora y que las canciones alcanzaron un punto de maduración que nos encanta. Mirando hacia atrás, creemos que logramos un disco que está a la altura de nuestros lanzamientos anteriores y que, al mismo tiempo, representa el momento que estamos viviendo como banda.

Han pasado diez años desde sus primeros singles editados. ¿Cómo ven la evolución de la escena emocional argentina y latinoamericana desde entonces hasta ahora?
Creo que, cuando la banda nació, el rock en Argentina estaba pasando por un momento poco trascendente y la escena hardcore y emo había perdido a muchos de sus referentes. Éramos pocas las bandas que seguíamos sosteniendo el género y, en ese contexto, quizás lo que cuatro chicos de veinte años tenían para decir no parecía tan importante. Hoy el panorama cambió muchísimo: se renovó el público, surgieron bandas nuevas que nos encantan y vemos un movimiento similar en Latinoamérica.
Las bandas que seguimos tocando desde aquella época también crecimos junto a nuestro público. Hoy, en nuestros shows y en los de otras bandas contemporáneas, se da un cruce generacional increíble. Hace diez años, si me decían que íbamos a tocar para 300 o 400 personas en un show propio, participar de festivales multitudinarios o recibir con naturalidad invitaciones para abrir shows de bandas internacionales, probablemente no lo hubiera creído.
Estamos muy contentos con el presente de nuestra escena, con que bandas referentes de distintas vertientes del hardcore puedan coexistir y con la posibilidad de intercambiar información y experiencias. También es súper importante contar con un sello como Inerme que nos permite estar rodeados de bandas increíbles a las que queremos y con las que nos acompañamos y apoyamos mutuamente.
¿Cuáles son sus planes después de esta gran salida de Degradarse?
Vamos a presentar el disco en Capital, tocando todas las canciones y tratando de llevar al vivo el sonido del estudio de la manera más fiel posible. También queremos volver a todos los lugares que visitamos durante la gira del álbum anterior y proyectar la posibilidad de conocer nuevos destinos.
Hay muchos países de la región desde donde nos escriben hace años y a los que todavía no pudimos llegar, así que esperamos que la salida de Degradarse nos dé la oportunidad de concretarlo.

