El próximo sábado 15 de noviembre, y en el marco del Festival “Kontrakulturaso”, llega a Chapadmalal “Comunidad Fanzinera”: el archivo itinerante de fanzines impulsado por Pablo Inmundo y Pablo Strucchi.
El editor de Mundo Inmundo nos cuenta los inicios de esta aventura que se convirtió en un verdadero museo rodante de la autoedición argentina.
Comunidad Fanzinera, esa suerte de fanzinoteca móvil, nació en el marco de la pandemia de coronavirus, cuando Pablo Strucchi le propuso a Pablo Inmundo editar un libro que repase la historia de los fanzines en la Argentina. Su aventura decantó en “Un Grito de Sinceridad”, la historia de los fanzines en Argentina desde 1980.
Pero aún quedaba otro capítulo, que al principio parecía algo utópico pero que terminó sobre ruedas y llevando por varias latitudes una recopilación de fanzines que todavía sigue aumentando.
“En casa tenía entre 300 y 400 fanzines físicos; que Pablo los fue recopilando. En ese momento, también Gerardo Dekadencia nos envió su archivo digitalizado que eran como unos 700, y así fuimos sumando. Hay archivo digital y archivo físico” sostiene Pablo Inmundo en comunicación con Revista Paratextos.
El archivo físico está resguardado en la casa de Strucchi, con 44 biblioratos llenos, donde cada fanzine está cuidado dentro de un folio y separados por temática. Hay fanzines punks, feministas, de autocultivo, políticos, y anarquistas, entre otros.
Pensar en archivos de fanzines es traer a la memoria a personas como Patricia Pietrafesa, editora del “Resistencia Zine”, una de las primeras publicaciones subterráneas que también tiene su compilación en formato libro. O en Gerardo Dekadencia, uno de los primeros punks de la Argentina, quien desde Mar del Plata y a través de su fanzine “Dekadencia Humana”, pregonó siempre por resguardar los materiales físicos.
Pablo Inmundo es parte de esa herencia: descubrió el mundo de los fanzines, justamente a través de estas dos publicaciones que consiguió en el puesto Rebelión de Alakran (otro de los primeros punks argentinos, y editor de la revista Rebelión Rock) en 1989. A partir de allí, se dio cuenta que había otra (contra) información que no encontraba en las tradicionales revistas sobre cultura rock del momento.
En 1991, creó su primer fanzine, Residuo Social, luego Mundo Inmundo con el poeta Juan Cruz Cufré, y después Navegante de Kloakas.

HACELO VOS MISMO
“Al mismo tiempo que se armaba el libro y que los archivos iban teniendo su catalogación y cuidado, Pablo Strucchi me comentó que tenía la idea de una casa rodante, algo que me pareció utópico pero también hermoso”, expresa Pablo sobre el orígen de la muestra, y además agrega que actualmente “la casa rodante fue vaciada para que adentro solo queden bibliotecas que alberguen las carpetas de fanzines, donde la gente pueda entrar y consultar lo que quiera”.
La idea, también abraza la posibilidad de que lxs interesadas puedan llevarse una copia del material que les interese. En resumen: fotocopiar ahí mismo, en el momento.
Tanto el archivo de fanzines como el libro se retroalimentan. A partir de la salida de “Un Grito de Sinceridad”, fueron muchas las personas que se comunicaron para donar su material; y es por eso que la última edición sumó 25 hojas nuevas, convirtiéndose en una pieza de colección para los amantes de los fanzines pero también en un material de consulta para periodistas e historiadores interesados en la cultura subterránea.

UNA COMUNIDAD QUE BUSCA AMPLIARSE
“Al proyecto le pusimos Comunidad Fanzinera porque el pensamiento es que sea abierto, y que se sume gente. Todo aquel que quiera colaborar con el proyecto, ya sabe que las puertas están abiertas para lo que sea. Es un proyecto colectivo”, expresa Pablo al referirse a la construcción y ampliación del archivo.
Sobre los viajes, sostiene que la travesía también es movida por la inexperiencia, “ya que nunca habíamos tenido una casa rodante”, y recuerda una de las primeras salidas hacia la provincia de Córdoba, donde se dieron cuenta que la camioneta que los llevaba, no estaba en condiciones para soportar tanto peso. “Todo es nuevo y es aprendizaje, estamos haciendo algo que no sabíamos”. El deseo, agrega Pablo, es ir en busca de los fanzines de cada provincia.
“Es un proyecto hermoso que no nos da dinero, todo lo contrario, pero la intención es resguardar el archivo físico de los fanzines, algo que pregonaba nuestro amigo Gerardo Dekadencia y difundir ese formato en tiempos donde todo es digital”.
Si bien ambos formatos del fanzine conviven en esta experiencia, Pablo pertenece a una generación que creó a partir del imaginario y de pocas referencias, algo totalmente diferente a un presente marcado por la hiperconectividad y el exceso de información que hoy puede estar al alcance de la mano pero que también puede desaparecer según los caprichos del algoritmo.
En este sentido, Pablo refuerza la idea primaria de Comunidad Fanzinera: “Tener el papel en la mano, mirarlo, disfrutarlo, volverlo a ver, tiene otra emoción que la frialdad de la pantalla no te da. No es lo mismo, son cosas muy diferentes. Nosotros vamos por eso, por el amor a los fanzines, para que no queden en el olvido, y que quede su registro para el resto de la historia”.
FESTIVAL KONTRAKULTURASO
Además de la muestra itinerante de fanzines, el festival reunirá a bandas en vivo, expo de arte, radio en vivo, DJs, feria, talleres, y la presentación del libro “Un Grito de Sinceridad”, entre otras actividades.
Se llevará a cabo en Abuela Beba, ubicada en calle 0 entre 815 y 817, Chapadmalal.
Colectivos que te dejan: línea 511 y línea Costa Azul.

