El pasado domingo 21 de septiembre, la Unión de Músicxs Independientes cumplió 24 años desde que se convirtió en una herramienta colectiva para mejorar las condiciones en las que se desarrolla música en Argentina.
En diálogo con Revista Paratextos, su presidente Gustavo Rohdenburg se refirió al nuevo aniversario, logros y desafíos del espacio que creo pertenencia en los artistas autogestionados.

En la previa del estallido social del 19 y 20 de diciembre de 2001, nueve músicos firmaron en Buenos Aires el primer estatuto de la Unión de Músicos Independientes (UMI) como asociación civil sin fines de lucro, marcando un punto de inflexión en la historia de la música independiente en el país.
Hasta ese momento, el antecedente más cercano era la recordada actividad de MIA (Músicos Independientes Asociados), el proyecto artístico y musical que encabezaron Rubens Donvi Vitale y Esther Soto hacia fines de los 70.
Este paso a la formalidad resultó fundamental para establecer una identidad definida que permitiera desarrollar mejoras en el ámbito musical. De esta forma, la UMI se consolidó como una organización sin fines de lucro representativa y defensora de los intereses de los músicxs independientes.
En diálogo con Revista Paratextos, el presidente y músico Gustavo Rohdenburg, se refirió al nuevo aniversario, siendo consciente del rol que ocupa y la responsabilidad asumida desde 2023: “Es casi un cuarto de siglo de vida para la UMI, un montón, y sobretodo de manera ininterrumpida, ese es un gran valor para la organización”. En este sentido, también destacó la forma en la que se mantuvieron durante tantos años: “Nos sostenemos con el aporte de los socios que pagan una cuota mensual. Nosotros elegimos ese modo, es el que nos garantiza la independencia de acción ante cualquier situación, tanto en el sector público como en el sector privado”.
Actualmente, la UMI cuenta con 7500 músicos asociados, 5400 discos publicados y 42 convenios firmados sobre servicios y beneficios para los artistas independientes.
LA UNIÓN HACE LA FUERZA
Además de presentarse como una ONG que trabaja y asesora para mejorar las condiciones en las que se hace música en la Argentina, la UMI también responde a cada momento histórico. Uno de los casos más recordados fue el “Fondo por lxs músicxs independientes” lanzado junto a Spotify durante la pandemia de Covid-19. En esa oportunidad, la empresa duplicó las sumas de todas las donaciones que se hicieron a los artistas afectados por la cuarentena como parte de la alianza.
En el escenario actual, la UMI continúa con una lectura activa y alerta de la realidad. En este sentido, en diciembre de 2023 emitió un comunicado contundente luego de la presentación de la Ley Bases, además de manifestarse en el Congreso, organizar un festival y abrazar a los músicos afectados por las políticas actuales. “Esa tónica sigue presente porque es una época compleja donde es importante sostener los logros alcanzados, garantizarlos y mantener el rumbo y el curso de lo que ya está funcionando”, sostiene Rohdenburg, quien también afirma que si bien la coyuntura es compleja y complicada, “estamos contentos porque la UMI está dando respuestas, se sostiene y garantiza a todos sus socios y socias las herramientas que necesitan y demandan para llevar adelante sus carreras y actividad musical”.
Hoy, la UMI sigue trabajando en varias líneas, como “la atención, respuesta y asesoramiento a todos los socios y socias, con respecto a derechos de autor, streaming digital, costos y maneras de replicación en cuanto a la música en vivo”, afirmó Gustavo.
Además, ofrece convenios con distintos prestadores con descuentos para sus asociados, difunde información imprescindible para el músico profesional e investiga constantemente las novedades de la industria para brindar un asesoramiento útil y actualizado al artista independiente.

Otro de los puntos de acción importante es el rol de la UMI dentro del directorio del Instituto BAMúsica de la ciudad de Buenos Aires. “Es una herramienta mixta que fomenta a las salas de música en vivo y a los proyectos de música en vivo de la ciudad de Buenos Aires. Surgió en 2008, post Cromañón, luego de sortear varias situaciones, se logró junto a otros sectores, este Instituto específico”, describe Rohdenburg, quien celebra también ser parte del Consejo Regional del Instituto Nacional de la Música (INAMU): “Todos los años en las convocatorias de fomento se reúne para evaluar, decidir y elegir a los beneficiarios de los proyectos”.
La UMI trabaja mucho en la educación y en la defensa de los derechos intelectuales en cuanto a los derechos de autor. Por eso, brega por la existencia de entidades como SADAIC, AADI y CAPIF. “Nosotros educamos, brindamos información y enseñamos a los músicos asociados a cómo relacionarse con ellos, cómo hacer los registros y cuándo les corresponde cobrar”, asegura Rohdenburg.
Sobre los próximos objetivos de la organización, uno de ellos es el de ampliar los seminarios académicos a otras universidades del conurbano, además de lanzar en poco tiempo un álbum junto a la Asociación Madres de Plaza de Mayo.
Después de años de labor, numerosos proyectos y metas alcanzadas, la UMI llega a sus 24 años de trayectoria ininterrumpida de construcción colectiva, manteniendo el compromiso de seguir defendiendo y construyendo las condiciones en las que se desarrolla música independiente en el país.
LOGROS ALCANZADOS POR LA UMI
Más de 8.000 músicos asociadxs.
Más de 6.000 Discos/EP/Simples publicados.
Más de 60 convenios especiales firmados en 24 años.
Más de 1.000 charlas de formación e información para musicxs en todo el país.
Más de 5 participaciones en legislaciones sobre políticas públicas para la actividad musical.
Más de 12 años del Seminario Académico UMI.
Edición del libro “Otro Cantar”, la música independiente en Argentina de María Claudia Lamacchia (2012).
“La Unión Hace Ruido”, el programa radial de la UMI.

