El Festival Nuevo Día edición verano dejó un momento único y significativo para el presente de la cultura hardcore punk, y tuvo como protagonista a la emblemática banda Eterna Inocencia con su homenaje al activismo político de los 90.
A través de las pantallas del escenario, el grupo nacido en Quilmes en 1995 proyectó imágenes del libro “Otros Noventa”. Se trata de una selección de fotos del autor Diego Casas con el que dejó registro de los colectivos y acciones directas realizadas en aquella década y que estaban vinculadas con un sonido que el mismo fotógrafo describió como el de la rabia.
De esta manera, Eterna Inocencia reivindicó el accionar de aquellos jóvenes y apeló a la memoria para dejar en claro (si es que hacía falta) que esta cultura es mucho más que música, además de volver a posicionarse políticamente como en aquellos primeros años.
En las visuales pudieron apreciarse las acciones directas de grupos como RAN (Resistencia Anti Nuclear), ADN (Acción Directa No Violenta), Cooperativa Straight Edge Libertaria, GAPLAH (Grupo Autogestionario por la Liberación Animal y Humana), AIN (Arco Iris Negro), la comisión por Mumia Abu Jamal y el grupo de apoyo a Marco Camenish. También pudieron verse los encuentros antirepresivos y anarquistas, además del apoyo a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo e H.I.J.O.S.

Pero si algo le faltaba a una noche que desbordó de emoción al público, fue el texto que leyó su cantante, Guillermo Mármol, en los últimos tramos de la canción “Le pertenezco a sus ojos”. El mismo también pertenece a Diego Casas y funciona como resumen de esa experiencia colectiva que se transformó en libro muchos años después.
“Si queremos hacer una conexión histórica, podríamos decir que lo que pasa ahora no podría estar pasando sin lo que pasó en los 90, y lo que pasó en los 90 no podría haber pasado sin lo que pasó en la dictadura” comenzó diciendo Guille, para luego nombrar a la Feria de Fanzines de Congreso, los recitales, las acciones directas, los vínculos que trascendieron en el tiempo, y el recuerdo de personas muy importantes en la construcción de una escena como fueron Danilo de Os Mocos y Gerardo Dekadencia.
Eterna Inocencia recogió el guante ante tanto silencio y frente al reinado del algoritmo, rememoró su origen para tender un puente y mostrar que la historia no se repite pero rima; y que, como dice su último lanzamiento, “no es tiempo de permisos, es tiempo de acción”.
La lectura de Guillermo Mármol sobre el escenario del Konex. Video: @notastalgiayfotos.
OTROS NOVENTA
A continuación, compartimos el texto completo de Diego Casas, leído por Guillermo Mármol.
¿Qué podríamos decir de los 90? Si queremos hacer una conexión histórica, podríamos decir que lo que pasa ahora no podría estar pasando sin lo que pasó en los 90, y lo que pasó en los 90 no podría haber pasado sin lo que pasó en la dictadura.
Los 90 estuvieron marcados por la indiferencia, por la pizza con champagne, por los indultos y los viajes al exterior… por las cámaras ocultas en la tv; cámaras que hoy, por cierto, no están nada ocultas.
Y entre todo ese ruido estábamos nosotrxs, haciendo el nuestro.
Otro ruido: un ruido de rabia, pero también de amor.
Era la necesidad de querer ser libres, pero al mismo tiempo, querer que todas las personas lo sean.
Hacíamos lo que podíamos, con las pocas herramientas que teníamos, con nuestros cuerpos y nuestros corazones… íbamos aprendiendo y estudiando en cada paso que dábamos.
Así fueron creciendo la feria de fanzines de Congreso, recitales, acciones directas.
Poner el cuerpo junto a otras personas por lo que sentís y crees no te hace superior ni nada. Pero si te pone en otro lugar, creando vínculos que trascienden ese momento y ese tiempo.
Y todo eso nos hizo crecer y conocer personas que se transformaron en hermanos y hermanas de vida, que hoy siguen estando, siguen soñando y haciendo más allá del tiempo y la vida misma.
Hoy hay personas que ya no están, y que se las extraña, como Danilo y Gerardo (o Dekadencia G), dos personas con las que aprendimos, vivimos muchas cosas y nos dejaron la indicación más importante: nosotros tenemos que contar nuestra propia historia, ¡que no la cuenten otras personas!
Lean, estudien, investiguen, haganlo ustedes mismxs.
Salut, amore y anarchia!!!

* Fotos de Eterna Inocencia por Mathías Magritte.
